El gran predicador y expositor bíblico C.H. Spurgeon dedicó buena parte de su vida a completar su “opus magna”, un macro-comentario al libro de los salmos que tituló El Tesoro de David. Su extraordinario valor radica en que Spurgeon no solo aporta en el mismo su propia exposición versículo por versículo de cada salmo, sino que tuvo la paciencia de seleccionar, recopilar e incluir los mejores comentarios sobre cada versículo por los Padres de la Iglesia, Reformadores y, de manera especial, los autores puritanos, hasta llegar a los comentaristas contemporáneos suyos.
Estamos ante una obra de características excepcionales y cualidades poco frecuentes. La labor exhaustiva llevada a cabo por Spurgeon añadiendo a sus propias exposiciones sobre cada salmo, ya de por sí excelentes, lo mejor de otros grandes autores, es simplemente monumental. Y los valores añadidos a la edición española la convierten en una herramienta extraordinaria que la hará útil no tan sólo en el mundo de habla hispana, sino también en instituciones teológicas del mundo anglosajón, como fuente de información y de investigación, ya que contiene informaciones sobre los autores y obras originales que no forman parte de ninguna edición en inglés.