Un relato centrado en la historia del antiguo Israel, desde la conquista de Jerusalén por Antíoco IV Epífanes en el año 164 a.C hasta el final de la primera guerra judeo-romana en el año 73 d.C. El autor escribe en rigor histórico, pero también apologético en lo personal, ya que Josefo fue uno de los líderes judíos durante este conflicto, que tras ser capturado por los romanos entró al servicio del futuro emperador Vespasiano, bajo cuyo reinado fue escrita esta obra.
Sin ella sería imposible conocer la sociedad judía en esa época que es, precisamente, cuando nació y vivió Jesucristo, y se organizó y desarrolló la primitiva Iglesia cristiana. Proporciona así una visión única del periodo grecorromano en la historia de Israel.
