El predicador galés, Martyn Lloyd-Jones, es considerado uno de los más grandes expositores del siglo XX. En este libro se compilan por primera vez veintiún sermones dirigidos principalmente a un público no cristiano, basados tanto en pasajes del Nuevo como el Antiguo Testamento. Al leerlos conocerás a Lloyd-Jones tal y como él mismo se veía: un evangelista.
Su ejemplo y enseñanza desafía a predicadores en la actualidad a resguardar un espacio para el sermón evangelístico, un hábito que se está perdiendo en nuestros días. Al mismo tiempo, algunos piensan que presentar el Evangelio es una tarea fácil. Lloyd-Jones no compartía esta idea. Él afirmaba que tomaba muchísimo más cuidado en preparar un sermón evangelístico que en preparar un mensaje para los creyentes.
Precisamente por esa dedicación, este libro es de tremenda ayuda para reflexionar seriamente sobre lo que significa compartir el Evangelio.