Jesús dejó a sus discípulos el “Padre nuestro” como una pauta para ser seguida y una figura para ser utilizada, argumenta Pink, para enseñarnos “la manera y método de cómo orar y los temas por los que orar”. Pink prefería llamarla “la oración familiar” y, aunque advirtiendo contra la vana repetición, mantuvo que era importante para los creyentes utilizarla regularmente.
Aprende sobre la importancia de la oración del Señor y cómo puede revolucionar hoy tu vida de oración.