Indudablemente que eso constituye el mensaje central de las Escrituras, sin embargo no deja de ser cierto que también establece una serie de reglas en base a principios morales y éticos, de ahí es que temas como la política, psicología, sociología, negocios, etc., pueden ser muy bien tratados a partir de la Palabra de Dios, tomándolo como un manual de conducta.
Particularmente en el área de los negocios surgen una serie de interrogantes como:
- ¿Qué sucedería si tomáramos decisiones comerciales siguiendo las orientaciones de la Biblia?
- ¿Demoraríamos en pagar a los proveedores para mantener un buen nivel de efectivo circulante?
- ¿Les pagaríamos a los empleados lo menos posible?
- ¿Despediríamos a los empleados?