El mensaje de este librito es que, si somos creyentes, podemos cambiar y llegar a ser personas más allegadas a Dios. Tanto los esposos como las esposas pueden ser personas más allegadas a Dios.
Los cambios que propugna el autor nos pueden hacer más sensibles, considerados, amorosos, disciplinados y organizados. Pueden asimismo controlar la ira, el apetito, la lascivia y el rencor, al tiempo que nos hacen más alegres y veraces.