1. Save up to 40% when you create a custom Bible study bundle during the Spring sale! Create yours today.

Details

El período histórico de la nación de Israel que cubren los dos libros de Samuel se caracteriza por guerras, divisiones y rivalidades. Las diferentes facciones se disputaban el derecho a gobernar, olvidando que ese pueblo era el escogido de Dios y por lo mismo, estaba bajo el gobierno divino.

A su pesar, el profeta Samuel aceptó ungir a Saúl como primer rey cuando el Señor le dijo: “No te han desechado a ti, sino a mí han desechado… oye su voz, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos”.

Esta profecía se cumplió a cabalidad porque el pueblo se vio envuelto en una serie de guerras intestinas que diezmaron la población y enriquecieron a los gobernantes. Sin embargo, en las postrimerías del reinado de David, el “rey conforme al corazón de Dios”, se inició una era de progreso y estabilidad económica que continuó bajo su hijo Salomón. A partir de él, se dividió el reino y comenzaron los graves problemas que llevaron a los israelitas a la derrota y cautividad.

El autor presenta aplicaciones prácticas que podemos aprender del ejemplo del pueblo contumaz y rebelde de Israel.